23.01.2026

Entra en vigor el Tratado de Alta Mar: un nuevo marco para la protección de los Océanos

Por Juan Pablo Rodríguez Delgado

El pasado 17 de enero de 2026 entró en vigor el Tratado de Alta Mar (conocido como Acuerdo BBNJ), el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante destinado a regular la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en aguas fuera de las jurisdicciones nacionales. El Tratado, que se que se integra en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), ha entrado en vigor tras su ratificación por 60 Estados y supone un cambio sustancial en la gobernanza de casi dos tercios de los océanos mundiales, hasta ahora regulados de forma fragmentaria. España ha desempeñado un papel destacado al ser el primer país europeo en ratificar este Tratado.

El Acuerdo introduce por primera vez un marco jurídico integral para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina más allá de las jurisdicciones estatales. Regula, entre otros aspectos, el acceso a los recursos genéticos marinos y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización, mediante obligaciones procedimentales de notificación, transparencia y cooperación, distinguiendo entre beneficios no monetarios (datos científicos, transferencia de tecnología, creación de capacidades, cooperación científica) y beneficios monetarios, estos últimos vinculados a la utilización comercial y canalizados a través de un mecanismo financiero pendiente de desarrollo. Asimismo, establece procedimientos para la creación de áreas marinas protegidas, refuerza las evaluaciones de impacto ambiental de actividades potencialmente dañinas y crea una estructura institucional propia encargada de supervisar y desarrollar la aplicación efectiva del Tratado en coordinación con los regímenes internacionales existentes.

Con su entrada en vigor se abre ahora la fase de implementación práctica, que exigirá a los Estados adaptar su legislación interna, avanzar en la designación de las primeras reservas marinas en alta mar y afrontar retos técnicos y financieros vinculados a la vigilancia y el control.